El Dr. Claudio Martínez-Ballesteros, especialista en Uroncología y Cirugía Robótica de Urología Ruber Internacional, explica qué alternativas existen a la prostatectomía radical y por qué el tratamiento debe adaptarse a las características del tumor y de cada paciente.
Cuando se diagnostica un cáncer de próstata localizado, una de las primeras dudas que puede plantearse el paciente es si necesariamente hay que extirpar toda la próstata. La respuesta es no. Actualmente existen diferentes opciones terapéuticas con intención curativa y la cirugía radical es solo una de ellas.
El Dr. Claudio Martínez-Ballesteros, especialista en Uroncología y Cirugía Robótica de Urología Ruber Internacional, explica que la elección del tratamiento debe realizarse de manera individualizada, valorando las características del tumor, su pronóstico y las circunstancias particulares de cada paciente.
La prostatectomía radical no es la única opción
La prostatectomía radical consiste en la extirpación completa de la próstata y constituye uno de los tratamientos disponibles para determinados pacientes con cáncer de próstata localizado.
Sin embargo, el diagnóstico de un tumor localizado no implica necesariamente que todos los pacientes tengan que someterse a esta intervención.
“En aquellos pacientes que tienen un cáncer de próstata localizado estamos obligados a evaluar distintas opciones de tratamiento con intención curativa”, explica el Dr. Martínez-Ballesteros.
Además de la cirugía, existen fundamentalmente otras alternativas que permiten tratar el cáncer sin extirpar toda la glándula: la radioterapia y, en pacientes seleccionados, el tratamiento focal.
Radioterapia para tratar el cáncer de próstata
La radioterapia permite tratar el tejido tumoral mediante radiaciones y puede administrarse de diferentes formas.
Una de ellas es la radioterapia externa, en la que la radiación se administra desde el exterior del organismo. Otra posibilidad es la braquiterapia, que permite administrar la radiación directamente en el interior de la próstata mediante fuentes radiactivas colocadas de manera precisa.
Estas alternativas permiten abordar el cáncer de próstata con intención curativa sin necesidad de extirpar quirúrgicamente la glándula.
Tratamiento focal: actuar directamente sobre el tumor
En determinados pacientes existe una posibilidad todavía más localizada: el tratamiento focal del cáncer de próstata.
A diferencia de los tratamientos que actúan sobre toda la glándula, este abordaje tiene como objetivo tratar específicamente la zona de la próstata donde se encuentra el tumor, preservando el resto del tejido prostático.
Para ello resulta imprescindible realizar previamente un estudio preciso que permita conocer la localización y las características de la lesión.
Como señala el Dr. Martínez-Ballesteros, no todos los pacientes pueden beneficiarse de esta alternativa. “Hay que evaluar la circunstancia personal de cada paciente, el tipo de tumor y el pronóstico que tiene y, en función de todo ello, aconsejar cuál es el tratamiento más adecuado”.
¿Qué ventajas tiene evitar la extirpación completa de la próstata?
Uno de los aspectos que se tienen en cuenta a la hora de elegir el tratamiento es su posible repercusión sobre la calidad de vida y la función urinaria y sexual.
Los tratamientos dirigidos permiten, en pacientes correctamente seleccionados, reducir determinadas consecuencias funcionales asociadas al tratamiento de toda la próstata.
Especialmente en el caso del tratamiento focal, al actuar únicamente sobre la lesión tumoral y preservar una mayor cantidad de tejido sano, se busca minimizar efectos secundarios como la incontinencia urinaria o la disfunción eréctil.
No obstante, cada alternativa presenta indicaciones, ventajas y posibles efectos adversos diferentes. Por este motivo, la decisión no debe basarse únicamente en evitar una intervención quirúrgica, sino en determinar qué tratamiento ofrece el mejor equilibrio entre control oncológico y calidad de vida para cada paciente.
Un tratamiento personalizado para cada cáncer de próstata
El avance en el diagnóstico por imagen y en las técnicas de tratamiento permite abordar determinados cánceres de próstata de una forma cada vez más personalizada.
Cirugía, radioterapia y tratamiento focal no son opciones intercambiables para todos los pacientes. La elección depende, entre otros factores, de la extensión y características del tumor, el riesgo oncológico, la edad, el estado general del paciente y sus preferencias.
Por ello, ante un diagnóstico de cáncer de próstata localizado, el Dr. Claudio Martínez-Ballesteros recomienda estudiar individualmente todas las posibilidades antes de decidir el tratamiento.
El objetivo no es únicamente tratar el cáncer, sino hacerlo con la estrategia más adecuada para conseguir un buen control de la enfermedad intentando preservar, siempre que sea posible, la función urinaria, sexual y la calidad de vida del paciente.